Crónicas bizarras: Jefe, ¿por qué hay orégano en el piso del camión?

Jefe, ¿por qué hay orégano en el piso del camión?

Pudo ahorrarse el trámite del servicio militar, pero llevó sus documentos tan tarde, que no le quedó más opción que marchar.
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Sabatina y fría mañana. Entusiastas jóvenes se reúnen afuera de el cuartel. Hay otros hombres mas experimentados, como el buen "Halcón", un policía antimotines bastante serio; "Lola la trailera", delgado conductor de un camión (de ahí su nombre); "Comandante", un policía preventivo regordete y gracioso, muy hábil para manejar su camioneta Guayín.
    En punto de las 0700 horas (7 de la mañana), los militares abren las puertas y los remisos ingresan en formación hacia el cuartel. El rancho (término genérico usado en el Ejército para referirse a la comida) es servido en el segundo patio: torta de pollo, un huevo duro y agua de sabor. Una delicia para los menos exigentes, un asco para los delicados.
    Un mayor se encarga de delegar las responsabilidades a sus subalternos. Los remisos de labor social deberán subir a un par de camiones y acudir a dar mantenimiento a una escuela primaria. Una vez asignados los trabajos del día, los jóvenes marchan en formación hacia el garage.
    Hay dos camiones formados frente a la puerta. El oficial a cargo del grupo charla con un par de mecánicos y luego ordena a los remisos subir a los vehículos. Los primeros 20 suben al que está mas cerca de la entrada.
    Pero algo irregular hay en la caja de ese camión: está sucia, una situación poco usual en los vehículos del Ejército. Lo que es mas raro es que la basura es verde. Uno de los jóvenes pregunta, con cierta inocencia: "jefe, ¿por qué hay orégano en el piso?".
    Sin perder tiempo, el remiso que usa un arete en la ceja y que tiene múltiples tatuajes en los brazos comienza a recoger unas bolitas apenas visibles. "Les doy cinco varos por semilla". ¿Semillas? ¿De qué?
    A sus 18 años recién cumplidos, muchos de los jóvenes no logran atar los cabos, pero los mas experimentados lo hacen de inmediato: militares, un camión, hojas verdes secas y semillas... Antes de que el compañero tatuado recoja todas las curiosas bolitas, los remisos son cambiados de vehículo.

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