Crónicas bizarras: El clima y yo

El clima y yo

Cuando la temperatura baja a menos de 20 grados centígrados ya es demasiado frío para mí. A los 15 tirito de manera incesante y cuando alcanza los 10 me vuelvo completamente loco.
Si se trata de calor, la cosa es distinta: ese lo tolero un poco mejor, aunque debo admitir que nunca he enfrentado temperaturas demasiado altas a lo largo de mi carrera.
Con poca alegría recuerdo un par de situaciones en las cuales el clima me ha puesto zancadilla y ha dificultado de manera por demás sorprendente mi labor.
Para frío, el del norte del país. En aquellas latitudes no se conocen las medias tintas, así que cuando la temperatura baja se asegura de que no se te olvide nunca.
Sucedió en un juego Tigres contra Chivas, por ejemplo, que cierto huracán se conjuntó con la mala suerte y provocaron una lluvia torrencial en la Sultana del norte. Aquella tormenta eléctrica interrumpió el juego por más de media hora.
Ahora bien, en San Luis Potosí padecí una de las temperaturas más bajas que alguna vez haya experimentado, y como no: noche, espacio abierto y viento frío. Me cuentan que en Zacatecas la cosa es peor, razón por la cual nunca visitaré ese estado.
En el otro extremo tenemos al bello estado de Michoacán, que no por nada tiene una zona conocida como la Tierra Caliente.
Como digno representante de un sitio con altas temperaturas está la presa de Infiernillo, que le hace (mucha) justicia a su nombre. Ahí cubrí el arranque de una carrera de lanchas rápidas. Lo único que evitó que me quitara la ropa fue mi pudor y nada más.
Evitemos salir de Michoacán y visitemos la costa. "Por lo menos ahí hay brisa marina", dicen algunos. Eso no hace que la situación mejore, en especial porque ahí sudé como nunca en mi vida lo había hecho. Podrán imaginar lo difícil que es sostener una cámara con las manos húmedas. Del olor platicaremos después.
A partir de estas experiencias es que entendí que es deber de todo reportero estar al tanto del clima, en especial porque en ocasiones entorpece el trabajo y en otras porque las condiciones del tiempo son la nota en sí.
Por si acaso, siempre cargo un rompevientos... Y bloqueador solar.

No comments:

Post a Comment

Copyright © Crónicas bizarras Urang-kurai